LA HISTORIA DE ESTA EMPRESA ES MI HISTORIA

Soy hijo de un maestro carpintero y de una hermosa mujer auxiliar de un hospital. Nací un 22 de octubre de 1984 en la ciudad de Pucón, recuerdo aquella casa de zinc y su piso de tierra en la cual vivíamos. Recuerdo las tostadas que preparaba mi madre en algunos desayunos, unas deliciosas tostadas que le debíamos colocar aceite y algo de sal, ya que no había dinero para algo tan básico como la mantequilla. Pero mi madre si las sabía preparar.

A los ocho años de edad, todos mis compañeros de colegio gozaban de la libertad de poder contar con una bicicleta, bueno, era imposible el sólo hecho de pensar en tenerla. Por lo cual, a esa edad busque trabajo, limpiaba veleros todas las mañanas en el Lago Villarrica. A mitad de temporada, ya no quería trabajar más, ya no quería bicicleta, ni nada. Una mañana, decidí no trabajar más y me quedé acostado, en tan solo minutos, mi padre me levanto de un brazo y me llevo a correazos al trabajo, y me dijo con tono fuerte “El compromiso y la responsabilidad jamás se rompen”… frase que hoy en día son el pilar de mi vida y de mi compañía.

Bueno, después de esto, terminé la temporada como corresponde y logré mi bicicleta, era una mountainbike naranja, que todos mis amigos envidiaban. Ese fue el momento donde me di cuenta que todo se puede lograr con trabajo.

Luego aprendí a navegar en veleros, básicamente mirando como el resto lo hacía, a los 12 años, ya corría regatas, y me pagaban como instructor de veleros. Pero todo esto solo duraba los meses de verano, por lo cual el resto del año ayudaba a mi padre en la carpintería.


A los 16 años, se me ocurrió realizar un curso de bartender, en el antiguo Hotel del Lago de Pucón, la verdad, realicé la práctica y quedé, pasaron dos semanas y tenía a cargo mi propio bar con ayudantes, mucho mayores que yo. Ahí trabajaba durante todo el año en las noches, y estudiaba de día.


Paralelamente ayudaba a mi Padre en la carpintería y algunos otros trabajos, hasta que un día de lluvia nos contrataron para realizar unas excavaciones, partimos a las 8 am y terminamos a las 22 hrs, las manos llenas de sangre, mojados y muy cansados, pero habíamos terminado el trabajo, fuimos a cobrar, y don Luis (persona que encargó el trabajo) nos dijo en voz alta y delante de otras personas: “aquí tienen $4.000.- cuanto más merecen ganar uds.”, una gran humillación, en ese momento me prometí que jamás volvería a ocurrir. Ese hecho fue lo que motivó como objetivo la independencia, y el desafío de cómo lograrlo.


Después del hecho anteriormente mencionado, decidí estudiar, después de algunos libros de lectura, decidí estudiar Ing. en construcción, ya que contaba con una base que muchos de mis futuros colegas no tenían; yo sabia de carpintería.


Mis padres con todo su esfuerzo me pagan la universidad, logramos arrendar un pieza por $20.000.- mensuales, entenderán que la habitación era tan horrible, que podías ver el exterior a través de sus paredes. Bueno ya estaba en Temuco, ya tenía donde dormir, ahora la meta era como salir de ahí.

Buscando y buscando la forma de avanzar, me di cuenta que las fotocopias costaban 20 pesos la unidad, para mi era una fortuna, ya que mi presupuesto para la semana era de $4.000.-, entonces pensé ¿y si yo vendo fotocopias a $15 c/u pero ocupo el reverso de la hoja? Esto me permitía cubrir la diferencia de precio y mis fotocopias serian al costo.

Bueno, le pedí a mi hermosa madre, que sacara un crédito y me comprara una fotocopiadora de hogar, el crédito yo se lo pagaría en forma mensual, eso sí, la fotocopiadora debía tener alimentador automático, así, podría hacer otras cosas en forma paralela. Bueno, todos los elementos listos y mi primer modelo de negocio funcionó de la siguiente forma: le pedía al profesor el material que había que fotocopiar antes de la clase, preguntaba a mis compañeros cuantos querían fotocopias y corría 12 cuadras para llegar a mi pieza, las dejaba fotocopiando y volvía corriendo a clases. Luego antes de terminar la clase debía salir corriendo, para poder ir a buscar las fotocopias y esperar a mis compañeros a la salida de clases, con su material y mi dinero.

Fue un éxito el negocio, me permitió cambiar a una pieza (frente a la universidad) y pasé de contar con un presupuesto semanal de $4.000.- a $15.000.- excelente, hasta que las fotocopiadoras cercanas copiaron el modelo y bajaron los precios, en ese entonces, mi negocio comenzaría a fracasar.

Paralelamente a esto, se acercaban las prácticas profesionales y el término del año universitario, por lo cual mi negocio moría en diciembre, entonces mis alternativas eran: a) volver a Pucón y realizar alguna practica en cabaña o algo básico. B) si me quedaba en Temuco, podía lograr una practica más profesional (edificio o algo así) .


Pero esta última opción contaba con un gran dilema, solo pagaban $30.000.- al mes, dinero que no me permitiría vivir en Temuco.


Entonces realicé el siguiente análisis: si pido trabajo, recibiría un sueldo y luego debería buscar la forma de poder pasarlo como práctica. De esta forma recibiría dinero y práctica.


Bueno comenzó mi búsqueda de empleo, busqué la obra más grande que había en ese momento, la construcción de un supermercado. Averigüe si necesitaban algún profesional o algo, y descubrí que necesitan un técnico o profesional que manejara la construcción en altura. Bueno yo no era ni técnico, ni profesional, pero si sabía lo que ellos querían: “experiencia en construcción en altura”. Fui a presentar mi currículum, donde decía en letras grandes y destacadas, “experiencia en construcción en altura”. Me llamaron a la entrevista, según lo planeado, y lógicamente preguntaron sobre construcción en altura, claramente respondí todo y algo más, ya que mientras todo esto se desarrollaba leí y leí muchos libros sobre el tema, (por eso el dicho, el papel aguanta todo). Bueno me contrataron con un sueldo de $400.000.- y nuevamente había logrado mi objetivo.


De ser ayudante de oficina, pasé a profesional de terreno y ahí estuve varios meses hasta que la empresa se fue a otra ciudad. Yo no podía salir de Temuco, principalmente por mis estudios, alcance a estar un mes sin trabajo y me llamaron de otra empresa, por un comentario en donde se decía que yo era bueno en lo que hacía.


Por lo mismo, ya mis honorarios no eran los mismos, así que subí mi precio a $700.000.- y nuevamente estaba contratado.


En las clases más aburridas de la universidad soñaba con tener mi propia empresa, mientras mis compañeros charlaban de las aventuras de la noche, yo dibujaba como sería la imagen corporativa de mi empresa y como serían sus instalaciones. Años más tarde, todo fue realidad.


Me titulé de la universidad con excelencia académica y con un examen de grado 6.9. Un éxito, pero seguía vacío. Posterior a esto surgió una beca en la universidad de la plata, ya había terminado el segundo supermercado y estaba en Pucón cuando me llamaron de una empresa, con el mismo argumento, sabían que había hecho bien las obras. Me contrataron, volví a subir mis honorarios, pero también negocié la libertad de poder ejecutar otras obras de mi empresa, empresa que aún no tenia, pero debía adelantarme al futuro.

Partimos con el edificio, en realidad estaba solo, la empresa que me contrató no existía, era una sola persona. Tomé las riendas de todo y eché a andar el edificio 5900m2.
En forma paralela había ahorrado todo mi sueldo y compre 2 camionetas de tercera mano, las cuales tenían sus primeros logos de “A&A constructora” querían decir Arriagada y Arriagada, siempre pensando en mi padre.

Postulé al primer trabajo como empresa por $370.000.- primera factura emitida con mi propia empresa, bueno desarrollar esta obra fue complicado, ya que debía conseguirme dinero para poder hacerla, y mi madre aportaba con algunos dineros que tenía. En definitiva lo logramos, la utilidad fue de $70.000.- en resumen, se podía.

Comenzaron a surgir algunas cosas un poco más grande, y comencé a conseguir dinero, claro todos cobraban intereses. Pero era parte del negocio.

Las vueltas de la vida

Participé en licitaciones públicas en donde no contaba con el dinero para las garantías, ni mucho menos para ejecutarlas, pero lo principal era que creía.

La primera obra pública grande que postule fue de “$40.000.000” consistía e ejecutar 32 paraderos rurales. Para la validez de mi oferta, se debían dejar $100.000 pesos, lo cual no fue problema. Pero la empresa que se lo adjudicaba debía dejar una garantía de $4.000.000.- dinero con el cual no contaba. Como estaba seguro que esa licitación seria mía, puse a la venta una de las camionetas, la más bonita. Todo esto sin tener la certeza que la licitación seria adjudicada a mi empresa. Pero no dudaba que así seria.


Bueno, ocurrieron dos cosas, primero la camioneta se vendió en los cuatro millones de pesos, y la licitación fue adjudicada. Todo de acuerdo a lo planeado, pero había un solo gran problema, no tenía dinero para la mano de obra ni tampoco para los materiales. Por lo cual eran ítems que debía solucionar. Teniendo en consideración que los pagos de las entidades públicas son 30 días después de facturado el estado de pago, es decir a dos meses de iniciada la obra recién tendría el primer retorno de dinero.


Con contrato en mano de la licitación adjudicada, recorrí cada una de las ferreterías, solicitando crédito a 60 días, y bueno ninguna aceptaba, las escusas eran varias (no tenía experiencia, no tenía rentas, ni flujos como empresa). Hasta que fui a una última ferretería, la de don Luis. (si don Luis, el de los cuatro mil pesos) bueno solo Dios sabe por qué hace las cosas. Y él fue el único que confió y me dio crédito a 60 días.


Que rara es la vida, la persona que me humilló y cambiara la dirección de mi vida, hoy me daba un segundo giro, un segundo impulso.


Bueno, volviendo al negocio, tenía solucionado los materiales, los cuales se pagarían con el primer estado de pago. Ahora debía solucionar el pago de la mano de obra, acudí a varios conocidos, pidiendo préstamos y pago a 30 días con el 10% de interés. Lo cual me permitió de igual forma poder pagarlos con el primer estado de pago.

 

Esta obra funcionó de la siguiente forma:

  • Me apoderé del patio de mis padres, realicé el prefabricado de todos los paraderos para en forma posterior llevarlos en la única camioneta que tenía.
  • Contraté a algunos maestros que tenían vehículos, por lo cual el pago de la mano de obra incluía su propio traslado.
  • Yo por otra parte, como no tenia en que moverme, recorría las obras en colectivo y micro… algo poco elegante pero cumplía su función.
 

En resumen, resultó un éxito, cumplí con los proveedores, con los prestamistas, con el municipio y mi facturación había pasado las 8 cifras.

Así ejecuté algunos otros proyectos que me permitieron tener varias camionetas e incluso un camión.

La quiebra

Todo iba excelente, hasta que construí un restaurante en Temuco, confiado en que el sistema privado funcionaba igual que el público. Comencé a ejecutar obras y contra esas obras los pagos. Hasta que el último pago no se realizó, excusas del cliente fueron muchas, busqué la forma legal de poder cobrar, y todo fue tan bien planeado por parte de los clientes que no había forma. Por la cantidad de millones involucrados, quebré. Antes que embargaran los activos, vendí de forma rápida y barata los vehículos, de tal forma de poder pagarle a cada uno de mis trabajadores. A los 24 años había quebrado.

Esto fue un episodio negro, todo lo que había logrado con sacrificio se perdía, toqué fondo, tenía una deuda de veintiocho millones de pesos, no tenía dinero, no tenía obras, lo que me llevó al borde de la depresión.


Mi secretaria, Sra. Graciela, sabiendo la situación, me dijo: jefe: no considere el pago de mi sueldo, cuando nos arreglemos me lo paga como pueda. (hoy ella, ve las finanzas de la empresa).


Aún en un hoyo, tras momentos de llanto, me enfoqué en lo siguiente: “si fui capaz de formar una empresa teniendo cero capital, que desafío sería partir con una empresa con una deuda de veintiocho millones”. Al día siguiente estaba llamando a acreedores, realizando planes de pago, negociaciones etc. Todo esto sin tener aun ninguna obra, días más tarde ocurrió el terremoto del 27F. A las 7 am sonaba mi teléfono ofreciendo trabajo, ofreciendo reparaciones de supermercados, arreglos de gimnasios, etc. (Entiendo el desastre que ocurrió, las personas que murieron, pero la vida me volvía a sonreír, tenía trabajo). y volvimos a trabajar aun más motivados y pagando las deudas a nuestros proveedores. Después de esta situación, y haber cumplido a cada uno de ellos, nos respaldan aún más en cada una de nuestras obras.


En forma posterior a lo ocurrido surgieron algunas cabañas y casas.

La diferenciación

Con los años, comenzaron a surgir ya las primeras casas, siempre intentando diferenciarme del resto, intenté primero con “loghomes”, “casas del lago”, pero la verdad es que la diferenciación no existía ya que estas obras las podía ejecutar cualquiera.

Hasta que un día llegó a mi casa el señor Castillo con un proyecto (refugio castillo), mi primera obra en la montaña. Estaba muy emocionado por la dificultad que implicaba el proyecto. No había camino, no había agua, no había comunicación, era un desafío emocionante. Bueno, se desarrolló, fue un éxito, y hoy, cuatro años más tarde él es uno de mis mejores amigos. Y como buen amigo me dijo: debes cambiar el nombre de tu empresa, el sugirió, simplificar el nombre de la constructora a simplemente “Arriagada”, seguí su consejo, claro que sólo duró un par de años, ya que surgieron nuevas casas y su mayoría en el sector de Malalcahuello. Me di cuenta que contábamos con una enorme riqueza, experiencia en la montaña, experiencia en nieve. Fue lo que dio el punta pie a especializarnos sólo en “Casas de Montaña”.

En la actualidad

Hoy, con nuestro equipo, nos consideramos una de las empresas líderes en la construcción de montaña, en donde cada uno de nuestros refugios, por su arquitectura, calidad  y detalles, marca tendencia.

Luego de un proceso de altos y bajos y de gran esfuerzo y dedicación, contamos con un equipo de 37 personas y 3 áreas de desarrollo:

  • Fondos de Inversiones y Desarrollo Territorial – De Montaña (Link a demontaña.cl)
  • Fabricación de Revestimientos – Tabla Vieja (Link a tablavieja.cl)
  • Casas de Montaña

En lo personal, busco trascender las generaciones, ser reconocido, valorizado por mis principios y valores.


Como empresa, buscamos liderazgo en cada una de las áreas que creamos y desarrollamos. Queremos que nuestras acciones perduren en el tiempo por la calidad de nuestro trabajo y los principios que nos acompañan: Responsabilidad y Compromiso.

 Darren Fells Jersey